Dificultad para quedarse dormido, niños. Trabajar la Higiene del Sueño

 

Hola amigo lector, ¿qué tal te va todo?

Hoy te daré algunos consejos para combatir los problemas de sueño en los niños. En concreto, me centraré en la DIFICULTAD PARA COGER EL SUEÑO. Dado que el tema es amplio, en este artículo te hablaré de forma específica de la llamada «Higiene del sueño», que es una parte de todo lo que se puede hacer, pero que a la vez es la parte más básica y la primera que hay que tener en cuenta. ¡Adelante!

 

INTRODUCCIÓN

 

La dificultad para iniciar el sueño puede ser muy angustiosa tanto para los propios niños, como para los padres. El funcionamiento familiar cambia y se pasa mal si esto ocurre. Mas todavía si pensamos en las consecuencias que un sueño inadecuado puede tener para el niño.

Pensemos por ejemplo en un niño que en vez de quedarse dormido a las 22, lo hace a la 1. Puede que una noche no influya mucho. Pero si esto le ocurre varios días seguidos, el niño no tendrá un rendimiento escolar adecuado, pues su capacidad para concentrarse y para resolver problemas disminuye. Además de la incomodidad de estar cansado durante el día, que no es poco. Y para añadir más, podemos encontrarnos cambios en su comportamiento y en su estado de ánimo (rabietas, enfados, llanto…). 

El sueño es el modo que tiene el cerebro de recuperarse de todo el trabajo que ha realizado durante el día. Y recarga las pilas, por decirlo así. Cobra mucha importancia la llamada fase REM, que se repite varias veces cada noche y necesita generalmente de un sueño estable para actuar correctamente.

Un niño puede estar cansado no sólo por dormirse tarde. También por despertarse muy temprano, o por tener un sueño irregular (de poca calidad, con muchos despertares…). En este artículo, nos centraremos en lo primero.

 

PASO PREVIO

 

Antes de comenzar con el primer paso, necesito resaltar una cosa.

Cada persona tenemos una biología distinta respecto al sueño, unas necesidades propias por decirlo así. ¿Verdad que conoces a personas que duermen mucho menos que tú, y funcionan así correctamente? ¿Y al revés, otras que necesitan dormir mucho para lograrlo? Al final, cada uno somos únicos, y nuestras necesidades biológicas de sueño son únicas también. Y lo mismo pasa con los niños.

Es necesario que existan unos horarios generales de las horas de sueño que a cada niño le corresponden según su edad, y unas normas básicas sobre a qué hora acostarlos y levantarlos. Por ello es bueno tratar de cumplir lo que dicen los especialistas al respecto. Sin embargo, aún teniendo eso en cuenta también, merece la pena conocer a fondo a nuestro niño y saber cuál es su funcionamiento. De esta forma, quizás podamos hacer algún cambio para favorecer sus necesidades, siempre y cuando sean decisiones acertadas y no le perjudiquen.

 

CAUSAS RELACIONADAS CON LA HABITACIÓN

 

Iluminación: a veces nos encontramos con que la causa de no poder dormirse recae en la luz.

  • Por exceso: puede ser la molestia de la luz que genera una farola cercana, o la propia de la luna. Conviene descubrir si al niño le molesta dormir con luz, y si es así solucionarlo.
  • Por ausencia: puede existir un miedo a la oscuridad o a los monstruos (por ejemplo), que impida dormir al niño cuando no puede ver nada. O simplemente que le incomode estar a oscuras. Aquí podemos actuar de varias maneras:
    • Utilizando la luz de la calle, si le resulta cómoda.
    • Utilizando un regulador de luz. Existen lamparitas que tienen un regulador, de forma que se puede ir reduciendo el brillo de la luz noche a noche sin que el niño se de cuenta. Es incómodo dormir toda la noche con la luz encendida, y por ello utilizar un regulador de luz puede lograr una cosa importante: conseguir que cada noche se vaya habituando a dormir con menos luz (hasta lograr hacerlo a oscuras totalmente, perdiendo poco a poco el miedo).
    • Utilizando pegatinas fluorescentes, muy decorativas y que pueden aportar algo de luz a la habitación. Además, pueden ser muy agradables de ver y darle seguridad al niño.

Decoración: podemos encontrarnos que el problema se debe a que la habitación no le gusta. Puede sonar algo extraño, pero todo puede contribuir.

  • Se le puede animar a decorarla a su gusto, y a que participe en todo aquello relacionado con su habitación. Tener una habitación bonita, puede darle mucha comodidad y satisfacción a la hora de dormir, pues lo hará más a gusto.
    • Trucos: poner pósters o cuadros de sus dibujos preferidos o de sus aficiones. Animarle a hacer dibujos y luego decorar las paredes con ellos. Que su cama y sábanas sean de sus colores o temática preferidos. Y así, cualquier forma de hacer de su habitación un lugar perfecto para dormir y para soñar tranquilo.

Cama: no sólo su decoración, sino también el tamaño, calidad del colchón, etc. Todo aporta. Pero en cuanto a la decoración, hay que tratar que la cama le haga sentir como en una burbuja de tranquilidad y seguridad, donde le encante estar.

Ruidos: debemos tener en cuenta la localización de la habitación. Hay niños que pueden quedarse dormidos en presencia de algún ruido. Pero otros, necesitan un silencio absoluto para hacerlo. Por ello, debemos pensar si la habitación está cerca del comedor por ejemplo, y se escucha la televisión. O bien si nos escucha hablar y ello le distrae. Asimismo, también puede influir el lugar donde se viva. No es lo mismo vivir en un primer piso pegado a la calle, que en un lugar más apartado y poco visitado. Todo ello hay que tenerlo en cuenta.

 

CAUSAS RELACIONADAS CON LA PERSONA

 

Cansancio: este punto es importante, pues muchas veces no sabemos si es adecuado que se acueste cansado o no. O incluso cuándo y con qué actividades debe cansarse para llegar a la cama con sueño. Pues bien, las recomendaciones generales a seguir son:

  • Deben realizarse actividades relacionadas con el deporte o que incluyan algún grado de actividad. Cuando existe insomnio, quizás sea recomendable que pase más tiempo en ello: por ejemplo, jugando con sus amigos en el parque a algún juego que incluya correr o moverse un poco. Los niños son famosos por tener una energía interminable, y hay que aprovechar eso. Importante: debería excluirse el uso de las videoconsolas, pues de forma general y salvo excepciones, se realiza sentado o tumbado.
    • ¿Cuándo?: se recomienda realizar estas actividades varias horas antes de irse a dormir. Por tanto, se excluyen las realizadas poco tiempo antes de dormir. La explicación es la siguiente: al hacer deporte, el niño estaría cansado pero ACTIVADO de realizar esas actividades y no podría dormirse. Pero si dejamos pasar un tiempo, llegará el cansancio a su cuerpo. Es importante por ello el siguiente paso.
    • ¿Entonces cerca de la hora de dormir, que hago?: Relajarse. Pueden realizarse numerosas actividades que lo relajarán. Te pongo algunas:
      • Un baño relajante perfumado.
      • Leer un cuento, cómics, libros…
      • Dibujar, colorear, etc. Pero con calma.
      • Escuchar música relajante
    • NO SE RECOMIENDA utilizar tecnologías para lograr esa relajación. Jugar a videojuegos, ver dibujos en la tablet, etc., no se recomiendan pues se ha observado que ello puede estimularlos y quitarles el sueño. Y lo que queremos es relajar. Para ello es mejor utilizar métodos más tradicionales, menos tecnológicos.

Problemas psicológicos: a menudo la causa de no coger el sueño es alguna inquietud, preocupación, o recuerdo que le impida tener la mente relajada. En estos temas, se recomienda hablar de ellos durante el día con el niño y buscarles solución, de modo que por la noche ya no deba preocuparse por nada. Pero si fuera algo más complejo, se recomienda visitar a un psicólogo, pues esos problemas son la causa del insomnio y si no se solucionan el insomnio tampoco lo hará. Pueden ser problemas escolares, familiares, sociales o de cualquier otra área de su vida. Pero también miedos (a la oscuridad, pesadillas, escuela…). Es IMPORTANTE descartar este tipo de causas EN PRIMER LUGAR.

 

CAUSAS RELACIONADAS CON LAS RUTINAS Y SIESTA

 

Rutinas: este punto es muy importante. Y hay que tenerlo en cuenta siempre. Muchas veces, la causa del insomnio es que el niño cada día tiene una rutina diferente y ello hace que su cuerpo no se acostumbre y viva en un caos. Ante una falta de rutina, el organismo no genera tampoco su propio horario, y esto hace que no genere el sueño de forma regular. Piénsalo. Tiene sentido, pues nuestro organismo se adapta a la rutina que vive. Pero si cada día es distinto, se hace un lío por decirlo así. Algunos consejos son:

  • Que la hora de acostarse siempre sea la misma (o muy parecida al menos). Esto es difícil de conseguir si pretendemos ser extremadamente estrictos. Pero no es el caso, pues pueden surgir imprevistos y es normal. Aun así, la idea es de seguir un horario de irse a la cama lo más regular posible. Probablemente al principio cueste incorporar una rutina así cuando el niño ha estado acostumbrado a seguir otra mucho menos estricta (y en consecuencia aparezcan rabietas, visitas recurrentes a la habitación de los padres…). Pero si se consigue hallar una solución a ello manteniendo esas rutinas fijas, se facilitará que el niño genere sueño siempre a las mismas horas. Lo hemos dicho, el organismo es inteligente.
  • Que los rituales de antes de irse a dormir sean los mismos. O al menos muy parecidos. Por ejemplo, si decidimos que antes de dormir el niño puede estar media hora dibujando o pintando (por ejemplo) y en ese tiempo no se admiten tecnologías… pues que así sea todos los días. Lo no recomendable sería estar unos días media hora y otros una hora, o permitirle utilizar las tecnologías algún día cuando estaba prohibido. La existencia de un mismo ritual antes de acostarse estructurará su cabeza, pues él sabrá CUÁNTO tiempo tiene y PARA QUÉ COSAS en cada momento, pues será siempre lo mismo. Y esta estructuración facilita mucho el proceso de generar sueño y dormir bien.

Siestas: hemos dicho antes que cada niño tiene sus necesidades de sueño propias. Y el tema de las siestas no escapa a esto. Pero teniendo claro cuánto necesita el niño de siesta para funcionar correctamente, ahora hay que hacerse varias preguntas:

  • ¿Es mucho tiempo?: A veces el niño no necesita una siesta, o por lo menos no necesita estar tanto tiempo en ella. Habrá que comprobar si el realizar siestas tan largas le está quitando el sueño por la noche.
  • ¿Está muy cerca de la hora de dormir?: Es de lógica que, si se duerme unas pocas horas antes de la hora de dormir, luego no se tendrá sueño.

No dudes en consultar a un profesional sobre las siestas. Pues con sus consejos, y con la observación que hagas del niño a lo largo de los días, seguro que acabarás haciéndote una idea de lo que el niño necesita.

 

Este artículo trata algunos temas básicos fundamentales para prevenir la falta de sueño antes de irse a la cama, o la incapacidad para quedarse dormido. Espero que alguno de ellos pueda servirte. Próximamente ampliaré con más puntos a tener en cuenta, pues es un tema amplio.

 

¡Un abrazo enorme de parte de Álex!

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