Autoestima. Entendiendo su importancia -Artículo breve-

 

Hola amigo lector, ¿qué tal?, ¿todo bien?

Hoy te traigo un artículo breve, pero interesante como ningún otro. Mientras lo leas, te aproximarás al concepto de AUTOESTIMA, que ya te adelanto está en la base de todas nuestras conductas, y necesitemos tenerla en unos niveles adecuados para funcionar correctamente.

 

QUÉ ES LA AUTOESTIMA

 

Son muchas las definiciones que podemos encontrar sobre ella, aunque todas apuntan en la misma dirección. La podríamos definir como el conjunto de actitudes, sentimientos y pensamientos sobre uno mismo. ¿Verdad que no es lo mismo vernos delgados, que avergonzarnos por vernos delgados? A esto me refiero. La autoestima no hace referencia a nuestra visión objetiva de nosotros mismos, sino más bien a la valoración que hacemos de nosotros mismos. En términos más concretos, sería la dimensión valorativa de la autoimagen (autoconcepto). Dicho de otro modo, no sería una descripción verbal de nosotros mismos, pues la descripción sería más bien emocional, afectiva.

 

LA COMPLEJIDAD DE LA AUTOESTIMA

 

Esta valoración que hacemos de nosotros, no hace referencia solo a nuestro físico, pues en cada área de nuestra vida tendremos unos niveles concretos de autoestima. Podemos sentirnos capaces y seguros en el ámbito laboral, pero sentirnos un completo desastre en las relaciones sociales. Por tanto, la autoestima en esa área (la autoestima social) la tendríamos bajita y ello sin duda merecería la pena solucionar. Podemos hablar de muchos tipos de autoestima, como: la afectiva, social, intelectual, escolar, profesional, espiritual, etc.

La autoestima es importante (imprescindible), pues funciona como el motor que nos permite avanzar en las diversas áreas de la vida. Nos ayuda a alcanzar éxito laboral y académico, a tener mejores relaciones con otras personas, a tener una personalidad y valores adecuados, a sentirnos bien y querernos, a alcanzar nuestras metas, etc. Y ello se debe a que la autoestima está relacionada con procesos tan básicos de nuestro funcionamiento como la motivación, el logro, la flexibilidad, la tolerancia a las críticas, la interpretación de lo que vivimos, etc. Sin una autoestima bien desarrollada, la vida de la persona fácilmente puede desmoronarse. Esto puede resultar un poco difícil de entender sin ejemplos, así que aquí van:

  • Si físicamente no me gusto y me desprecio…
    • Puedo tener pensamientos dañinos (y poco realistas) como: «no le gustaré a nadie», «no tendré pareja nunca», etc. Las consecuencias de ello en la vida están garantizadas.
    • Puedo sentir celos o miedo a perder a mi pareja, al pensar que no soy suficiente para ella, y en cambio sí lo serán otras personas más guapas que yo.
    • Puedo acabar obsesionándome con la belleza: tapando o disimulando de forma obsesiva cualquier imperfección, llevando siempre un espejo conmigo, evitando salir a la calle si un día no tengo buena cara, etc. Conductas que me limitarán mucho la vida.
  • Sí considero que no soy una persona hábil o capaz de solucionar problemas…
    • Cualquier fallo tenderé a atribuirlo a mí mismo, a pensar que efectivamente la culpa la tengo yo, pues «soy un inútil» y «siempre la cago», y «cualquier trabajo me queda grande». Atribuciones que no son objetivas.
    • No afrontaré retos, pues doy por hecho que «no podré» superarlos. Rechazaré oportunidades, y me quedaré en la llamada «zona de confort».
    • No sabré defender mis derechos cuando el fallo no haya sido por mi culpa, pues mi cabeza tiene un filtro por el que «siempre se debe a mí». También me dejaré pisotear por otros más fácilmente, y me creeré cualquier crítica que me hagan.
    • Cuando haga algo bien, posiblemente le quitaré importancia o no lo detectaré. En cambio lo malo sí que lo veré, y confirmará que efectivamente «soy un inútil» y «no hago nada bien», lo que yo pensaba en un principio.

En la siguiente tabla, te muestro algunas consecuencias de la autoestima baja, y de la autoestima alta:

 

AUTOESTIMA ALTAAUTOESTIMA BAJA
Tendré más seguridad en mí mismo, confianza, visión de logro.Tendré una insatisfacción continua
Toleraré mejor las dificultades, al saber con objetividad mi papel en todo ello y buscar solucionesMe estancaré en la vida, sin buscar mucho progreso
Sabré colocarme en un punto medio, entre mis derechos/preferencias y los ajenosMe relacionaré menos con la gente y viviré menos experiencias
Tendré mejores relaciones sociales, y con ello más amigos y de mejor calidadNo sabré defender mis derechos y hacerme valer
Manejaré mejor mis emociones, previniendo así la ansiedad y la depresiónMe dejaré influir más fácilmente por los demás

 

La baja autoestima puede llevar a problemas graves, como una personalidad poco sana (mucha indecisión, pesimismo, cambios de humor, miedos…), tendencias a la preocupación y a la vergüenza, problemas emocionales, etc. Es importante solucionar aquello que está en la base, para que así todo lo demás vaya creciendo de forma sana. Podemos imaginarnos que la autoestima es como las raíces de un árbol. Si están dañadas o débiles, el árbol no crecerá.

 

CONFUSIÓN CON LA AUTOESTIMA BAJA

 

A menudo, podemos observar cómo algunas personas se muestran muy seguras de sí mismas (demasiado), tanto que pueden parecer incluso desagradables o prepotentes. Eso, a menudo, ocurre debido a la BAJA autoestima que hay de fondo. ¿Habéis oído hablar alguna vez de los mecanismos de defensa? Pues éstos no son más que respuestas de nuestra propia mente ante algo que nos podría hacer daño (en este caso, que se cumpla aquello que pensamos de nosotros). La mente nos protegería poniéndonos una barrera, pareciendo que realmente tenemos una autoestima alta cuando es más bien al contrario. Ejemplos…

  • Justificación: culpar a otros de los fallos ajenos o justificarnos en exceso. ¿Sería complicado quizás reconocer que somos imperfectos o que hemos errado, cierto? Pues echando la culpa a otros o tratando de justificar nuestros actos y buscar excusas, quizás sea más sencillo. Pero… ¿es sano? ¿tan malo sería equivocarnos o demostrar alguna debilidad?
  • Racionalizar: tratar de crear una historia razonable de aquello negativo que necesitamos tapar, para así no tener que reconocerlo y… ¿sufrir?. Son auto-engaños.
  • Victimizarse: quizás de este modo obtengamos la comprensión ajena (aunque funciona menos de lo que pensamos), pero corremos el riesgo de encerrarnos en el papel de víctima, y no avanzar en la solución del problema. 
  • Mentiras: para no tener que revelar las propias inseguridades y defectos. Pero tarde o temprano se acabará destapando el problema, y la mejor solución posiblemente sea primero aceptar el problema, y después buscar soluciones.

 

Bueno, esto es todo por ahora. Espero hayas comprendido bien la importancia de la autoestima en nuestra vida, por lo menos a grandes rasgos.

 

¡Un abrazo enorme de parte de Álex!

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