Adicción a las tecnologías. Información

 

Hola papá o mamá lector, ¿cómo te va todo?

Hoy te traigo un tema más que interesante, que además está presente sin duda alguna en la mayoría de temas de conversación allá donde vayas.

¿De qué te hablo? Pues del mal uso o uso excesivo de las tecnologías por parte de los niños y jóvenes. Bueno, incluso nosotros los adultos, por supuesto.

Posiblemente en el interior de tu casa tengas la sensación de que el uso de las tecnologías por parte de tus hijos es excesivo, o inadecuado. Con esto no sólo incluyo el objeto (tablet, ordenador, móvil, consolas…), sino que dentro de ellos, existen numerosas posibilidades de contenido (videojuegos online, redes sociales, chats, páginas web varias, etc.).

Desde YA te adelanto que las tecnologías no son ni buenas ni malas en sí mismas (más que nada porque ellas no tienen conciencia, ni pueden decidir; sin alguien que las maneje, no servirían para nada). Depende por tanto de cómo se utilicen. Por ello, no debemos tener miedo del avance tecnológico si a ello le acompaña un cambio de actitud, un modo sano y responsable de sacarle provecho.

Pues bien, a continuación te mostraré información muy útil sobre esto, y algunas pautas para que vayas probando cosas en casa. Ánimo, pues merece la pena intentarlo.

 

BENEFICIOS DE LAS TECNOLOGÍAS

 

No todo es malo, ¿verdad? Las tecnologías pueden aportarnos muchos beneficios a todos los niveles, y en todas las edades. E incluso a los más pequeños. Eso sí, sin una correcta planificación y sabiendo bien para qué vamos a usarlas en cada momento, difícilmente veremos los beneficios. Os expongo ahora algunos de los beneficios, que seguro os sorprenderán:

 

En los jóvenes y niños mayores:

 

Muchas de los siguientes puntos, pueden ser un arma de doble filo. Es decir, ser buenos o malos dependiendo de cómo los apliquemos en nuestra vida. Por ejemplo, Internet es una forma increíble de hacer amigos y de hablar con personas, e incluso encontrar pareja. Pero… ¿también puede esto tener riesgos, o salir mal, verdad? A esto me refiero… No te cierres y contempla cada punto. Seguro que se te ocurrirán muchas formas sanas y responsables de sacarle provecho:

Entretienen, divierten: Ver películas y series, documentales, vídeos divertidos, jugar a juegos, etc.

Permiten la comunicación con otras personas: Las redes sociales, foros, páginas web, chats y similares: Su uso dificulta los sentimientos de soledad. Pero nunca aportará lo mismo que un encuentro físico, en persona. Se pierden muchos matices, y la calidad de la comunicación y de la relación no es la misma, ni de lejos.

Permiten compartir experiencias con otros: Ese contacto con otros permite ofrecer las opiniones y puntos de vista propios, y recibir los ajenos; se enriquece así nuestro conocimiento y visión del mundo. Apoyo social. Eso sí, hay que saber elegir bien con quién decidimos hablar.

Favorecen amistades nuevas: Posibilidad de hallar personas con intereses o aficiones comunes, e ir perteneciendo poco a poco a nuevos grupos. Pueden llegar a ser amistades reales, y muy buenas. Eso sí, sabiendo muy bien qué recursos se utilizan y de qué manera.

Proporcionan aprendizaje, ampliar conocimientos: Obtener información relevante sobre el mundo, estar al día, recibir mucha cantidad de información en muy poco tiempo, aprender idiomas, etc.

Mejoran distintas áreas de nuestra vida: Beneficios a nivel escolar, laboral, del hogar, de la salud, etc. Cada vez las tareas cotidianas están más adaptadas al mundo tecnológico. Para casi cada cosa que hacemos de normal, podría haber algún recurso tecnológico o en Internet que nos podría ayudar. Es decisión nuestra decidir si la queremos o no en nuestra vida.

¿Cómo no vamos a querer utilizarlas, con todos los beneficios que aportan? Estos beneficios existen, y hay que saberlos aprovechar e incluirlos en el día a día de forma sabia, con cabeza. 

 

En los más pequeños:

 

Los niños pueden beneficiarse mucho de los materiales audiovisuales que ofrece Internet (películas, vídeos…). Pero también de la multitud de juegos educativos que existen y que potencian sus capacidades. Internet les puede ofrecer mucho, pero sólo si tienen una adecuada supervisión de un adulto que sepa manejar el tiempo y los contenidos sabiamente. Aquí estará la clave para que el uso de tecnologías no los convierta en “pequeños adictos” desde muy jovencitos.

Aprenden: Las tecnologías pueden favorecer mucho un aprendizaje rápido, divertido y que no requiere apenas esfuerzo por su parte, mediante aplicaciones de contenido educativo. Los niños creen que sólo se están divirtiendo, pero en realidad están aprendiendo. Hay aplicaciones para aprender inglés (u otros idiomas), las tablas de multiplicar, los colores, y (casi) todo lo que nos imaginemos.

Favorece algunas capacidades mentales: Utilizando aplicaciones aptas para tal fin, se pueden favorecer movimientos más precisos con las manos (capacidad motora), estimular la atención y memoria, la creatividad, etc. El grado de estimulación que reciben es muy alto y lleno de matices. Hay aplicaciones dirigidas a problemas y capacidades concretos, y se pueden utilizar sin ningún problema.

 

PELIGROS DE LAS TECNOLOGÍAS

 

No podemos olvidarnos que también existen muchos peligros derivados del uso de las tecnologías. Aunque en el punto anterior me he quedado corto a la hora de explicar los numerosos beneficios, también me voy a quedar corto al explicar los peligros. Es un tema muy amplio. Sin embargo, los adultos debemos estar presentes para acompañar a nuestros hijos en este camino y que aprendan a disfrutar las tecnologías y utilizarlas bien. Si lo hacemos correctamente, no deberíamos tener miedo.

 

En los jóvenes y niños mayores:

 

Ciberbullying (acoso a través de Internet)

  • Consiste en: recibir críticas constantes, frases de odio, comentarios ofensivos, mensajes amenazantes, robo de contraseñas,  chantajes, perfiles falsos, rumores falsos o bulos, etc.
  • ¿Por qué ocurre?: A distancia, es más fácil opinar y criticar de forma no constructiva. Estos actos tienen pocas consecuencias para quien los realiza, pero muchas para la persona que los sufre. La educación y valores que reciben  estos chicos tienen mucho que ver.
  • Consecuencias:
    • Daño a la autoestima: es fácil que tras recibir numerosas críticas, empeore la visión que tenemos de nosotros mismos, al tomarlas como ciertas y darles demasiada importancia.
    • Poco deseo de interactuar con otras personas: al tener tantas malas experiencias con los demás, y sentir que vivimos en un mundo lleno de personas malas.
    • Problemas emocionales: depresión y ansiedad, entre otros, con todo lo que incluyen.
    • Peor rendimiento escolar: a menudo el acoso lo realizan compañeros del colegio.
    • Síntomas físicos: somatizaciones de todo tipo: dolores (de estómago, musculares, de cabeza…), pérdida de apetito o vómitos frecuentes, dificultad para dormir, etc.

Exposición de excesiva información personal

  • Nombre, edad, colegio, estudios, fotografías, lugares que frecuentas, rutinas y hábitos tuyos, etc. Hay que tener cuidado con ello y solo exponer lo imprescindible.
    • Pueden acceder a ellos personas que nos quieran o puedan hacer daño. Si por la calle no le daríamos nuestros datos a un desconocido, ¿por qué por Internet sí?

Acoso sexual

  • Publicar fotos en la que salgamos “guapos”, es hoy en día bastante frecuente. Esto puede tener riesgos de cara a terceras personas, que pueden engañarnos, chantajearnos, acosarnos, etc.

Visualización o descargas sin querer de contenido inapropiado para nuestra edad

  • Es muy habitual ir aprendiendo sin quererlo valores inadecuados a través de Internet: relacionados con el machismo, racismo, violencia, desigualdades, etc. También contenidos sobre hábitos perjudiciales (consumo de sustancias, buscar un peso “ideal”, malas conductas, etc.). Y no olvidemos de contenidos de carácter sexual que a ciertas edades no deberían tener acceso nuestros hijos.

 

En los niños pequeños:

 

Salud física:

  • Pasar más de 3 horas al día frente a pantallas aumenta el riesgo de tener niveles altos de grasa corporal, resistencia a la insulina y diabetes. A partir de las 3 horas, cuanto más tiempo pase peores son estas consecuencias a largo plazo.

Aburrimiento:

  • En general, los recursos que ofrecen las tecnologías son muy llamativos y complejos. Esto hace que el niño se acostumbre a estos niveles de complejidad, y pase a aburrirse con otras tareas más tradicionales de la vida, como leer un libro o jugar a un juego de mesa con la familia. Además, teniendo una tableta o móvil en la mano, hará que prefiera prestar atención a ello, pues es más interesante que lo que obtiene fuera. Se aburrirá con facilidad si no tiene la tecnología a mano.

Imaginación:

  • Estar constantemente entretenido con una máquina, no dejará al niño tiempo para pensar, imaginar y elaborar por sí mismos formas de divertirse. Se ha visto que abusar de las tecnologías puede afectar a que el niño desarrolle una correcta imaginación, pues las ideas te las ofrece ya la máquina.

Adquisición de habilidades sociales

  • Los niños que pasan mucho tiempo con tecnologías, corren el riesgo de no emplear tiempo suficiente en actividades fuera de casa, en contacto con otras personas, jugando la familia, etc. Nunca una máquina debe reducir el contacto del niño con el mundo. Es fundamental para un sano desarrollo. Este escaso contacto con otros puede generar:
    • Problemas en la comunicación con el entorno: reducida capacidad de leer la mente del otro a través de la mirada, la lectura de claves no verbales (gestos, lenguaje corporal), la pragmática (relacionar una conducta con su contexto), la empatía, etc.
    • Un retraso en el lenguaje. Pasar mucho tiempo con tecnologías (con las cuales no se comunican), puede reducir la necesidad del niño de utilizar el lenguaje para expresarse con los adultos, entre otros.

Los primeros años son una etapa fundamental para que aprendan mucho vocabulario, reglas gramaticales, expresiones, etc. Por ello el contacto con otras personas y no tanto con máquinas debe ser algo obligado.

 

RIESGOS GENERALES

 

En la siguiente tabla, te muestro a modo de resumen los riesgos más comunes a la hora de utilizar Internet, con todo lo que ello incluye a nivel de contenido. Como te he nombrado ya muchas veces, estos riesgos pueden no llegar nunca, o hacerlo con una gravedad mínima si logras un buen uso de las tecnologías y de todo lo que ofrecen. Por ello, no te alarmes, pues debes tomarlo como algo que te motive a aprender este buen uso, un uso responsable.

 

 

RELACIONADOS CON LA FRECUENCIA E INTENSIDAD DEL USORELACIONADO CON LAS PERSONAS CON LAS QUE SE TIENE CONTACTO
-Abandono de otras actividades-Relaciones inapropiadas con desconocidos
-Aislamiento social en el mundo realRELACIONADOS CON LOS CONTENIDOS
-Sedentarismo o sobrepeso-Contenidos violentos, racistas o que incitan al odio
-Reducción de ciertas capacidades intelectuales (capacidad de concentración, reflexión y análisis)-Pornografía
-Adicción o dependencia de la tecnología-Páginas engañosas sobre temas de salud y otros temas sin base científica
RELACIONADOS CON LAS CONDUCTAS REALIZADAS-Páginas que promueven hábitos inadecuados, como el consumo de alcohol y sustancias, que incitan a la anorexia o a intentos de suicidio incluso
-Ciberacoso o ciberbullyingRELACIONADOS CON LA SEGURIDAD
-Sexting o difusión o publicación de contenidos de tipo sexual por el móvil-Compras de bienes y servicios sin garantías, fraudes, estafas...
-Acciones o engaños de adultos para obtener beneficios de los menores-Problemas de carácter técnico (virus, spam, descargas con contenido dañino...
-Suplantación de la identidad de otra persona-Problemas con la privacidad

 

 

USO, ABUSO Y ADICCIÓN

 

Bueno, la diferencia entre USAR una tecnología y ABUSAR de una tecnología por lógica se podría deducir. Un abuso consiste en un uso excesivo, alto para lo que se consideraría beneficioso o sano.

Pero… ¿cuándo existe un ABUSO y cuándo una ADICCIÓN?

Pues bien, el elemento central de una adicción a las tecnologías siempre es la falta de control sobre su uso. Se refiere a que la persona no puede de forma voluntaria controlar el uso que hace de la tecnología, sino que más bien la tecnología la controla a ella.

Os pongo una diferencia interesante:

  • Persona NO adicta: Mandará mensajes o usará Internet por placer o por la funcionalidad que tiene en esa situación concreta. Lo hace porque en ese momento le apetece o le viene bien.
  • Persona SI adicta: Lo hará para aliviar el malestar o ansia que tiene por no estar usando en ese momento la tecnología; o para aliviar un malestar emocional que proviene del aburrimiento, soledad, rabia, etc. Lo hace porque lo necesita, para calmar su ansiedad, su malestar, sus sentimientos negativos…

Más datos para detectarlo:

  • No son GANAS de utilizar la tecnología, sino un INTENSO DESEO o ANSIA. La máquina te controla a ti. Cuando quieres decir NO, no te resulta nada sencillo.
  • Debido al uso excesivo, se descuidan las demás actividades de su vida.
  • Suelen darse cuenta los amigos o personas cercanas, al notar que no pasa tanto tiempo con ellos o que sus rutinas han cambiado.
  • Suele haber negación o incluso problemas de ira o actitud defensiva cuando les preguntamos o les ponemos problemas.
  • Imposibilidad de dejar de utilizarlas (abstinencia), con los cambios en el estado de ánimo y malestar que esto supone.

 

IMPORTANTE: No dudes en echar un vistazo a la segunda parte, llena de pautas y consejos que podrán facilitarte las cosas en casa. Está publicada.

 

Aunque me han faltado cosas por decir, seguro que esto te aportará ideas interesantes. Espero te haya gustado.

Un saludo de parte de Álex.

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